Desde el 1º de agosto de 1936 los Consulados Centrales de París y Nueva York proveerán de modelos o formularios de facturas consulares y certificados de origen a los Consulados de su jurisdicción, los cuales les serán suministrados a razón de tres centavos de dólar el ejemplar (U.S. $0-03) y los Cónsules a su turno pueden venderlos a los interesados a cuatro centavos de dólar el ejemplar.
Los Consulados Centrales de París y Nueva York quedan facultados para reglamentar este aprovisionamiento y las sumas que por tal concepto recojan ingresarán al Tesoro Nacional.