La Superiora tiene las siguientes, obligaciones
Distribuir los servicios adscritos a las religiosas en lo que respecta, a la disciplina, a la conservación y economía del establecimiento, según las normas establecidas por el Director General de Prisiones, cerciorándose personalmente de que se observan con exactitud.
Hacer diariamente al Director General de Prisiones una relación por escrito del movimiento del personal de detenidas o condenadas, y de todo cuanto ocurra que directa o indirectamente interese a la marcha de la justicia penal y del orden interno.
Hacer llevar, bajo su responsabilidad, los libros de registro encomendados a las religiosas.