Todo alumno matriculado que no hubiere perdido el curso por faltas no excusadas satisfactoriamente, presentará al fin del año escolar un examen sobre las materias correspondientes á cada uno de los cursos en que se hubiere matriculado. Dicho examen durará quince minutos en cada materia.
Por treinta faltas no excusadas, ó por sesenta con legítima excusa, el alumno perderá el curso en que las haya tenido; pero en este último caso podrá ganarlo por habilitación.