El Ministerio de Industrias año por año, ofrecerá una cantidad determinada de tierras para la colonización y que no bajara en cada caso de cien mil hectáreas. Deberá ofrecerla en lotes ya divididos, no superiores a ochenta hectáreas.
El análisis de las tierras y el concepto de los agrónomos del Ministerio deben preceder a todo ofrecimiento a fin de ilustrar a los colonos acerca de los cultivos posibles.