El profesional de Terapia Respiratoria responderá por el cuidado directo o por la administración del cuidado de Terapia Respiratoria a los pacientes que le sean asignados, siempre y cuando el número de estos y la complejidad de sus casos sean tales:
Se permita disminuir los posibles riesgos;
Sea posible cumplir con estándares de calidad;
Sea posible un cuidado oportuno.