El Gobierno Nacional procederá a crear y organizar la Federación Nacional Tabacalera, que representa los intereses vinculados a la industria y dictará las normas necesarias para su mejor orientación tanto en lo que se refiere a su desarrollo interno como a la exportación de hoja y de los productos manufacturados.
Autorízase al Gobierno para que dicte todas las medidas indispensables para la financiación de la mencionada entidad.