El Médico Veterinario Inspector podrá autorizar el sacrificio normal de los animales para consumo humano en los siguientes casos
Cuando la Inspección ante-mortem no haya revelado indicios de enfermedades o estados de anormalidad que justifiquen otro dictamen;
Cuando no se trate de animales admitidos en el matadero bajo la condición de que se apliquen precauciones especiales, y
Cuando el animal haya descansado adecuadamente, de conformidad con las prescripciones del presente Decreto.