Entre las industrias que pueden justificar la necesidad o urgencia de un trabajo a fin de impedir la pérdida total o parcial de los productos cuando los fenómenos naturales u otras circunstancias transitorias así lo exijan, se comprenden
En general, las faenas agrícolas propiamente tales, como las de siembras o de recolección de cosechas de granos, tubérculos, frutas, legumbres o plantas forrajeras, los trabajos de riego y otras faenas similares. Además, todos los trabajos necesarios para el almacenamiento, conservación y primera preparación de los productos susceptibles de deterioro; y
La industria ganadera en general, y especialmente los trabajos de ordeño y preparación de los productos lácteos, así como el cuidado de los ganados en establo;