Las disposiciones que dicte la Dirección General de Lazaretos en el Ramo a su cargo serán obedecidas por los particulares y por los empleados, quienes están obligados a hacerlas cumplir estrictamente.
No Obstante, el Gobierno puede reformar o revocar los actos de la Dirección cuando los considere contrarios a la Ley o a las conveniencias públicas.