La enseñanza antialcohólica es obligatoria en todos los establecimientos de educación.
La Dirección Nacional de Higiene redactara una cartilla de enseñanza antialcohólica, en la que se hagan resaltar los funestos efectos del consumo de licores embriagantes, cartilla que será editada por el Gobierno y repartida profusamente en el público y en los establecimientos de educación.