Los principales propósitos de la inspección ante-mortem, son
Identificar a los animales que estén debidamente descansados para que después del sacrificio puedan proporcionar carne apta para el consumo humano;
Aislar para su examen clínico detallado y la práctica de pruebas y procedimientos auxiliares de diagnóstico, a los animales, sospechosos de presentar enfermedades;
Impedir la contaminación de las salas de sacrificio;
Impedir la contaminación de los equipos y del personal, por causa de animales afectados de enfermedades transmisibles.
Obtener la información que pueda ser necesaria o útil para la inspección post-mortem y el dictamen y evaluación sanitaria de las canales y despojos.